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Camino de Santiago

El Lot ofrece sus atajos a los peregrinos de todo horizonte que siguen el Camino de Santiago de Compostela. En las inmediaciones de Saint-Cirq-Lapopie, ya sea que tomes la Vía Romana o la Variante, admirarás todo tipo de bellezas.

 

Patrimonio mundial de la UNESCO

El Camino de Santiago de Compostela atraviesa Francia para llegar a Compostela en España siguiendo cuatro itinerarios:

- uno que sale de Vézelay,

- otro que sale de Puy-en-Velay,

- un tercero que viene de París,

- y por último el de Arles.

Los cuatro conducen a Compostela, lugar de sepultura de Santiago.

Cada año, miles de peregrinos recorren este camino siguiendo estos itinerarios. Son llevados por diferentes motivaciones: religión, espiritualidad, deseo de compartir con la naturaleza o descubrir lugares, personajes y paisajes. A pie, a caballo, en bici o BTT, siempre se puede compartir un momento excepcional.

La más famosa de estas cuatro rutas, la del Puy-en-Velay, la «via podiensis», es la que atraviesa el Lot. De Conques a Moissac, este sendero, inscrito en el Patrimonio Mundial de la Unesco, sigue principalmente el Gran Recorrido GR65.

Para descubrir el territorio de Saint-Cirq-Lapopie, existen dos caminos: el del Causse de Limogne y el del valle del Célé; entre ambos, no es fácil elegir. Es en Figeac donde el peregrino opta por el itinerario principal o la variante.

 

Causse de Limogne: por la vía romana

En el Causse de Limogne tomarás la antigua vía romana antes de llegar al valle del Lot con destino a Cahors. Avanzarás entre dólmenes, muretes, cabañas y palomares, paisaje de piedras pero también de sabores, ya que ésta es la comarca de las trufas y el azafrán. Con 38 dólmenes en el Causse de Limogne, se habla de un «centro del megalítico francés». "Caselles" y "gariottes" también animan el paisaje por el que avanzas, a razón de cuatro especímenes por km2. En cuanto a las trufas, si el azar te lleva un viernes por la mañana entre diciembre y marzo a la plaza de la iglesia, vivirás un momento único observando los usos de la venta de la trufa melanosporum, ¡la mejor!

 

Valle del Célé: una magnífica variante 

Si optas por la variante del valle del Célé, cuenta con la magnificencia del paisaje para distraerte. Intimidad de la naturaleza, proximidad de la fauna, corzos, ardillas o águilas serán tus compañeros de viaje. En este valle se desarrolla un ecosistema protegido. Avanzas por un sendero (el GR651) que a menudo domina el río y te desvela pueblos casi olvidados, pero siempre acogedores.

La Gruta del Pech Merle no está lejos -cuna de la humanidad artística, con pinturas que datan de hace 24.000 años- y merece una visita, sobre todo fuera de temporada: la misma te permitirá observar los dibujos originales.

 

Cualquiera sea el camino que elijas, se impone un pequeño desvío por Saint-Cirq-Lapopie, que hará que olvides pronto los pocos kilómetros suplementarios que te llevaron a uno de los Pueblos más bonitos de Francia.