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El Causse de Limogne

Puerta de entrada al Parque Natural Regional de Causses del Quercy, al sur de Cahors, el Causse de Limogne se distingue por su singularidad y originalidad. Una notable arquitectura natural, senderos de excursiones y productos regionales hacen de este lugar desconocido un paraje único para descubrir y explorar.

El Causse de Limogne, ubicado al sur del departamento del Lot, es un macizo calcáreo o kárstico productor de fuertes elementos de identidad medioambiental y patrimonial.

 

La naturaleza y sus tesoros

FlorDando un paseo, descubrirás la flora esplendorosa del Causse (meseta calcárea). Según las estaciones, encontrarás robles truferos, orquídeas, enebros comunes, arces, cornejos, alheñas, cerezos y muchas otras especies.

En campos de color lila se ocultan las flores que producen el célebre azafrán, maravilla de la región que tantos platos realza. Podrás descubrir los secretos de esta especia de aroma cautivante durante una visita a la granja.

Destaca por su sabor la trufa denominada "diamante negro", que también contribuye al renombre del Causse y está presente en los mercados que se celebran durante las estaciones invernales y estivales.

Antiguamente, los hombres salían a buscarla acompañados por un cerdo; hoy la búsqueda se realiza con perros, más dóciles para adiestrar y menos glotones que el cerdo, que podía comerse las trufas.

Asimismo, podrás descubrir minas de fosfato, donde te espera una vegetación exuberante, en un paraje natural que encierra numerosos secretos por revelar, testigos de una época pasada aún presentes en los detalles de ese entorno natural.

 

El hombre en el origen del patrimonio actual

Son numerosos los monumentos todavía presentes en el Causse de Limogne creados originalmente por el hombre. Poseedores de una significación, una identidad, hoy representan la riqueza de nuestro patrimonio.

Encontramos dólmenes, vestigios del Neolítico, lavaderos, más precisamente lavaderos "mariposa", cruces esculpidas, origen del patrimonio espiritual, molinos y construcciones en piedra seca.

Entre estas últimas, omnipresentes en el territorio, se cuentan los muretes, delimitando parcelas, y cabañas, llamadas "gariottes" o "caselles" que servían de refugio para las herramientas, las provisiones de los granjeros, los animales domésticos e incluso a veces para los hombres.

Castillos y monumentos religiosos también forman parte de la riqueza de nuestro territorio, símbolo del pasado y de nuestros antepasados que no debemos dejar de descubrir.